Y conté las estrellas,
una por una,
en aquella playa
de dorada arena...
Llovían sobre nosotros
los luceros;
millares de ellos,
dulcemente caían...
Recuerdo mi emoción
aquella noche,
mi enorme ilusión
ante tal derroche
de fulgurante fantasía...
sus chispas brillaban
en las pupilas
que las miraban
y acariciaban la arena
y besaban el mar...
en mágica escena,
en actuación estelar.
Mi corazón agradecía
el privilegio
y de puro deleite,
amaba... aplaudía...
* * *
En la noche sin luna
llovían las estrellas...
y yo las contaba,
una por una...