EDUARDO CORRÊA DE LIRA FILHO



Efímero...



Te miré detenidamente,
fijé mi vista en la tuya tal cual
un trozo de cielo candente que
a mi alma arrulla...
te miré, mis ojos lo hacían.
Tu sonrisa me brindabas con alegría;
llegaste a mi corazón,
recorriste mi ser entero con tu
penetrante mirada; lo hiciste
y yo desconozco la razón;
despertaste en mi la esperanza;
tus ojos lo hicieron...

Te miré y no te encontré;
¿Que pasó contigo? ¿A que lugar
escapaste? ¿Tal vez te marchaste?...
te busqué y entristecióse mi corazón.
Te miré de nuevo,
había resultado una ilusión.













Copyrigth© 2005 MeuSonho. Todos os direitos reservados.
Desenvolvimento e Administração TheAngel®.